por el equipo de El Reportero
Los votantes de San Francisco aprobaron dos importantes medidas electorales y rechazaron dos propuestas tributarias en competencia durante las elecciones del 2 de junio, mostrando apoyo a las inversiones en seguridad pública mientras expresaban preocupaciones sobre cambios en la estructura tributaria de la ciudad.
El resultado más contundente fue el de la Proposición A, una medida de bonos por $535 millones que fue aprobada con aproximadamente el 77 por ciento de los votos. La medida proporcionará fondos para proyectos de preparación ante terremotos y respuesta a emergencias en toda la ciudad, incluyendo mejoras a estaciones de bomberos, instalaciones policiales, sistemas de agua de emergencia y otra infraestructura crítica.
Los líderes de la ciudad han argumentado que muchas instalaciones de seguridad pública requieren mejoras sísmicas para permanecer operativas después de un gran terremoto. Los partidarios afirmaron que la medida representa una inversión a largo plazo para proteger a los residentes y garantizar que los servicios de emergencia puedan continuar funcionando durante desastres.
Los votantes también aprobaron la Proposición B, que establece límites de mandato de por vida para los alcaldes de San Francisco y los miembros de la Junta de Supervisores. La medida fue aprobada por un margen aproximado de 55 por ciento a 45 por ciento.
Bajo las nuevas reglas, los alcaldes y supervisores estarán limitados a dos mandatos consecutivos de cuatro años en el cargo. Los defensores dijeron que la medida fomentará nuevos liderazgos y evitará que los políticos de carrera permanezcan en el poder indefinidamente. Los críticos argumentaron que los votantes ya tienen la capacidad de reemplazar a los funcionarios electos mediante elecciones regulares y que la experiencia en el cargo puede beneficiar al gobierno municipal.
Mientras tanto, los votantes rechazaron dos propuestas tributarias en competencia que generaron un importante debate entre líderes empresariales, organizaciones laborales y funcionarios de la ciudad.
La Proposición C, respaldada por numerosos grupos empresariales, buscaba reducir los impuestos para muchas compañías mediante el aumento de exenciones y la modificación de partes del sistema tributario empresarial de la ciudad. Sus partidarios argumentaron que la medida ayudaría a las empresas a recuperarse de los desafíos económicos y fomentaría la inversión en San Francisco. La propuesta fue derrotada por aproximadamente 64 por ciento contra 36 por ciento.
La Proposición D, conocida como el “Impuesto a los CEO Sobrepagados”, habría aumentado los impuestos a grandes corporaciones cuyos principales ejecutivos ganan al menos 100 veces más que sus empleados promedio. Sus partidarios afirmaron que la medida podría generar ingresos sustanciales para los servicios públicos y ayudar a enfrentar las presiones presupuestarias. Sus opositores advirtieron que impuestos más altos podrían desalentar a las empresas a permanecer o expandirse en San Francisco. Los votantes rechazaron la medida por un margen de aproximadamente 55 por ciento a 45 por ciento.
Debido a que ambas medidas tributarias fracasaron, los funcionarios de San Francisco deberán continuar buscando soluciones para abordar un déficit presupuestario estimado en más de $600 millones. Los resultados electorales dejan a los líderes de la ciudad ante difíciles decisiones financieras en los próximos meses mientras buscan equilibrar los servicios públicos, el crecimiento económico y la estabilidad fiscal.
Fuentes: Departamento de Elecciones de San Francisco, KTVU, NBC Bay Area, KQED, Axios San Francisco.

