por el equipo de El Reportero
Funcionarios de condados de todo California se preparan para los efectos de los cambios federales al Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), conocido en el estado como CalFresh, advirtiendo que los nuevos requisitos podrían afectar a cientos de miles de residentes que dependen de la ayuda alimentaria.
Más de 5.5 millones de californianos reciben actualmente beneficios de CalFresh, lo que representa cerca del 14% de la población estatal. El programa distribuye miles de millones de dólares cada año para ayudar a familias de bajos ingresos, personas mayores, personas con discapacidades y adultos trabajadores a comprar alimentos. Defensores de la lucha contra el hambre afirman que esta asistencia se ha vuelto cada vez más importante a medida que continúan aumentando los costos de los alimentos, la vivienda y el transporte en todo el estado.
Los cambios federales, aprobados por el Congreso el año pasado, amplían los requisitos laborales para algunos beneficiarios y trasladan una mayor parte de los costos administrativos del programa a los estados. Los gobiernos de los condados, responsables de procesar las solicitudes y verificar la elegibilidad, señalan que las nuevas reglas podrían incrementar la carga de trabajo y generar gastos adicionales para las agencias locales.
Analistas de políticas públicas estiman que hasta 840,000 adultos en California podrían quedar sujetos a los requisitos laborales ampliados bajo la nueva ley. Sus partidarios argumentan que los cambios fomentarán el empleo y mejorarán la rendición de cuentas, mientras que los críticos sostienen que muchos beneficiarios ya trabajan o enfrentan obstáculos como la edad, discapacidades, responsabilidades de cuidado familiar o limitadas oportunidades de empleo.
La seguridad alimentaria sigue siendo una preocupación importante en California. Según organizaciones estatales dedicadas a combatir el hambre, más de 8 millones de residentes experimentan algún nivel de inseguridad alimentaria cada año, incluidas muchas familias con niños. Cerca de 2 millones de niños californianos reciben beneficios de CalFresh, convirtiendo al programa en una de las herramientas más importantes del estado para reducir el hambre infantil.
Los líderes de los condados también enfatizan que los beneficios alimentarios apoyan las economías locales. Los fondos de CalFresh se gastan en supermercados de barrio, mercados de agricultores y pequeños negocios, ayudando a sostener empleos y productores agrícolas en todo el estado. Una disminución en la participación podría tener consecuencias económicas que vayan más allá de los hogares que reciben la asistencia.
Los bancos de alimentos y las organizaciones comunitarias ya se preparan para un posible aumento en la demanda si algunos residentes pierden beneficios o encuentran dificultades para cumplir con los nuevos requisitos de elegibilidad. Muchos proveedores informan que las solicitudes de ayuda alimentaria siguen siendo elevadas pese a las mejoras observadas en la economía en general.
A medida que avanza la implementación de los cambios federales, los condados de California afirman que continuarán ayudando a los residentes elegibles a mantener el acceso a los beneficios mientras monitorean el impacto sobre las familias y las comunidades locales. Los funcionarios advierten que reducir el hambre sigue siendo un desafío crítico en un estado donde el costo de vida continúa creciendo más rápido que los ingresos de muchos hogares.
Fuente: California Budget & Policy Center, Legislative Analyst’s Office, National Association of Counties y California Association of Food Banks.

