Proyecto de ley de vivienda enviado a Trump podría abrir más oportunidades para las familias trabajadoras
por el equipo de El Reportero
WASHINGTON — En una de las votaciones bipartidistas más contundentes de los últimos años, el Congreso aprobó un amplio paquete legislativo destinado a enfrentar la crisis de asequibilidad de la vivienda en Estados Unidos y ampliar las oportunidades de acceso a la propiedad de una vivienda.

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La legislación, conocida como la Ley ROAD to Housing del Siglo XXI (21st Century ROAD to Housing Act), fue aprobada por el Senado con una votación de 85 a 5 y posteriormente por la Cámara de Representantes con 358 votos a favor y 32 en contra el 23 de junio, antes de ser enviada al presidente Donald Trump para su firma. Líderes del Congreso esperan que la medida llegue al escritorio presidencial en los próximos días.
Sus partidarios describen la medida como uno de los esfuerzos de reforma de vivienda más importantes de las últimas décadas. El proyecto reúne más de 50 disposiciones destinadas a fomentar la construcción de viviendas, modernizar programas federales relacionados con la vivienda y eliminar obstáculos que enfrentan muchas comunidades al intentar aumentar su inventario habitacional.
“La propiedad de una vivienda es fundamental para el Sueño Americano”, afirmó el líder de la mayoría de la Cámara de Representantes, Tom Emmer, tras la aprobación de la medida. Según explicó, el aumento constante de los costos de la vivienda ha colocado la compra de una casa fuera del alcance de muchas familias estadounidenses.
Entre los aspectos más observados de la legislación se encuentran varias disposiciones dirigidas a enfrentar el creciente papel de los grandes inversionistas institucionales dentro del mercado inmobiliario.
Durante la última década, firmas de capital privado y grandes grupos de inversión han adquirido miles de viviendas unifamiliares en todo el país, compitiendo frecuentemente con familias que intentan comprar su primera casa. Los críticos sostienen que estas compras masivas han contribuido al aumento de los precios y reducido la disponibilidad de viviendas para propietarios residentes.
El paquete de vivienda incluye medidas destinadas a limitar algunas de las ventajas que disfrutan estos inversionistas institucionales y mejorar las oportunidades para compradores individuales. Los promotores de la ley afirman que representa el primer esfuerzo federal importante para abordar la creciente concentración de viviendas unifamiliares en manos de grandes inversionistas.
La senadora Elizabeth Warren calificó la legislación de “histórica”, afirmando que ayudará a aumentar la oferta de viviendas y comenzará a reducir la influencia de las grandes firmas de inversión en el mercado residencial.
La medida también refleja prioridades promovidas por el presidente Trump, quien en repetidas ocasiones ha criticado la compra masiva de viviendas residenciales por parte de corporaciones y ha respaldado políticas destinadas a ofrecer a las familias una mejor oportunidad para competir en el mercado inmobiliario.
Para la mayoría de los estadounidenses, sin embargo, el impacto más importante de la ley podría provenir de sus esfuerzos por impulsar la construcción de nuevas viviendas.
Estados Unidos enfrenta una escasez de viviendas que, según los economistas, asciende a millones de unidades. Cuando la oferta no logra satisfacer la demanda, los precios aumentan y la vivienda se vuelve menos accesible, especialmente para quienes buscan comprar una casa por primera vez.
El presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, French Hill, afirmó que la legislación busca reducir los obstáculos regulatorios que retrasan la construcción y elevan los costos. La ley también amplía las opciones de financiamiento y fortalece programas destinados a aumentar la disponibilidad de viviendas.
Otras disposiciones promueven la vivienda manufacturada, la rehabilitación de viviendas existentes y métodos innovadores de construcción que podrían reducir costos y acelerar nuevos desarrollos.
La legislación podría ser especialmente importante para estados como California, donde la asequibilidad de la vivienda continúa siendo uno de los desafíos económicos más urgentes. En muchas comunidades del Área de la Bahía de San Francisco, el precio medio de una vivienda supera ampliamente el millón de dólares, dificultando el acceso a la propiedad incluso para familias de ingresos medios.
Defensores de la vivienda señalan que las familias latinas se encuentran entre las más afectadas por la escasez de viviendas asequibles. El aumento de los precios, la limitada disponibilidad de propiedades y la competencia de inversionistas han dificultado cada vez más que muchas familias trabajadoras puedan comprar una casa y construir patrimonio para futuras generaciones.
Si la nueva ley logra incrementar la oferta de viviendas y reducir los obstáculos para la construcción, sus partidarios consideran que podría mejorar gradualmente las oportunidades para familias de California y otras regiones de alto costo.
Aun así, expertos en vivienda advierten que ninguna ley por sí sola puede resolver un problema que se ha desarrollado durante décadas.
La congresista Maxine Waters describió la legislación como “un paso importante hacia adelante”, aunque reconoció que serán necesarias reformas adicionales en el futuro.
Fuentes: Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes de EE.UU.; The Hill; registros del Congreso.

