A partir del 1 de agosto, cientos de empresas deberán comenzar a eliminar la información de los californianos que lo soliciten mediante un nuevo sistema estatal.
por equipo El Reportero staff
Durante años, miles de empresas han ganado dinero recopilando, comprando y vendiendo información personal de millones de estadounidenses. En muchos casos, los consumidores nunca supieron quién tenía sus datos, cómo los obtuvo o con quién los compartía.
Ahora California está poniendo en marcha una de las leyes de privacidad más ambiciosas del país.
Aunque la Delete Act (SB 362) fue firmada por el gobernador Gavin Newsom en 2023 y la plataforma estatal DROP (Delete Request and Opt-out Platform) comenzó a aceptar solicitudes a principios de este año, la ley entra ahora en su etapa más importante de implementación. A partir del 1 de agosto, los corredores de datos (data brokers) registrados en California deberán comenzar a procesar las solicitudes de eliminación presentadas por los consumidores, convirtiendo en una obligación legal lo que hasta ahora había sido una fase preparatoria.
La medida podría beneficiar a millones de residentes que desean reducir la cantidad de información personal que circula en el enorme mercado de compraventa de datos, utilizado para publicidad personalizada, perfiles comerciales y otras actividades de mercadeo.
Un negocio que pocos conocen
Los llamados corredores de datos son empresas especializadas en reunir información sobre las personas y venderla a otras compañías.
La mayoría de los consumidores jamás ha hecho negocios directamente con ellas, pero eso no significa que no posean información sobre sus vidas.
Estos corredores obtienen datos de múltiples fuentes, incluyendo registros públicos, programas de recompensas de tiendas, aplicaciones móviles, sitios web, redes sociales, historiales de compras, bases de datos comerciales e intercambios entre otras empresas dedicadas al negocio de la información.
Entre los datos que pueden almacenar figuran nombres, direcciones, números telefónicos, correos electrónicos, edad, ubicación aproximada, historial de compras, intereses personales e incluso inferencias sobre hábitos de consumo.
Una sola solicitud para cientos de empresas
Hasta hace poco, un consumidor que quisiera eliminar sus datos debía localizar individualmente a cada corredor de datos y presentar solicitudes por separado.
Ese proceso podía tomar horas o incluso días.
Con la plataforma estatal DROP, California centralizó el procedimiento.
Ahora basta con completar una sola solicitud para que ésta sea enviada automáticamente a los corredores de datos registrados en el estado, evitando que cada consumidor tenga que contactar a cientos de empresas por separado.
Antes de enviar la solicitud, el usuario debe verificar su identidad mediante los mecanismos autorizados por la California Privacy Protection Agency, con el fin de evitar que terceros eliminen información perteneciente a otra persona.
Lo que realmente cambia en agosto
El lanzamiento de la plataforma en enero fue apenas el primer paso.
La diferencia es que a partir del 1 de agosto comienza la fase obligatoria de cumplimiento para las empresas.
Desde esa fecha, los corredores de datos deberán revisar periódicamente las solicitudes recibidas, eliminar la información cuando corresponda conforme a la ley y reportar el cumplimiento ante las autoridades estatales dentro de los plazos establecidos.
Las empresas que no cumplan podrían enfrentar investigaciones administrativas y sanciones económicas.
No borra todo de Internet
La nueva herramienta no elimina toda la información existente sobre una persona.
No desaparecen las noticias publicadas por medios de comunicación, los registros judiciales, documentos públicos ni otra información que las leyes obligan a conservar.
Tampoco elimina automáticamente los datos que una empresa mantiene como parte de una relación comercial vigente con un cliente.
Su objetivo es mucho más específico: reducir la circulación y venta de información personal entre los corredores de datos registrados en California.
Una protección adicional
Expertos en privacidad consideran que la medida puede ser especialmente útil para personas preocupadas por su seguridad, incluyendo víctimas de violencia doméstica, periodistas, funcionarios públicos, activistas y cualquier ciudadano que prefiera limitar la difusión de su información personal.
También representa un paso importante para devolver a los consumidores parte del control sobre datos que durante años han circulado entre empresas sin que muchas personas fueran conscientes de ello.
California ya cuenta con algunas de las leyes de privacidad más estrictas del país y la Delete Act amplía esos derechos al facilitar que cualquier residente pueda ejercerlos mediante un procedimiento mucho más sencillo.
Cómo presentar la solicitud
Los residentes pueden ingresar al portal oficial DROP, verificar su identidad y completar una única solicitud de eliminación.
Una vez enviada, el sistema distribuye automáticamente la petición entre los corredores de datos registrados, quienes deberán responder conforme a los plazos establecidos por la ley.
Las autoridades recomiendan conservar el número de seguimiento para verificar el estado de la solicitud y actualizar los datos de contacto cuando sea necesario.
Aunque ningún sistema puede borrar completamente la huella digital de una persona, defensores de la privacidad consideran que esta nueva herramienta representa uno de los mayores avances en Estados Unidos para limitar el comercio de datos personales y devolver a los ciudadanos un mayor control sobre su información.
Fuentes: California Privacy Protection Agency (CPPA); CalMatters; California Legislature (Delete Act, SB 362); California Civil Code.

