por el equipo de El Reportero
Con pocos meses restantes antes del inicio, la Copa Mundial de la FIFA 2026 entra en su fase decisiva, mientras los partidos finales de clasificación determinan los últimos equipos que competirán en el torneo más grande en la historia del fútbol.
Organizado por FIFA, el torneo se llevará a cabo del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en América del Norte, con sedes en Estados Unidos, México y Canadá. Esta edición hará historia al ampliarse a 48 selecciones, abriendo la puerta a más países de América Latina, el Caribe y otras regiones.
Los países anfitriones ya tienen asegurado su lugar, lo que pone especial atención en Estados Unidos, que se perfila como uno de los protagonistas tanto en la organización como en el terreno de juego, donde buscará aprovechar la ventaja de jugar en casa.
En Sudamérica, la clasificación ha reafirmado el peso histórico de la región. Argentina, Brasil y Uruguay encabezan la lista de equipos clasificados, acompañados por Colombia, Ecuador y Paraguay. Bolivia continúa en competencia a través del repechaje intercontinental, con una última oportunidad de clasificar.
En la región de CONCACAF, el nuevo formato también ha permitido la presencia de más selecciones. Panamá, Haití y Curazao ya han asegurado su clasificación, reflejando el crecimiento competitivo de naciones que históricamente han tenido menos visibilidad.
En este momento, la atención se centra en los partidos finales de clasificación, incluyendo los repechajes europeos e intercontinentales programados para finales de marzo. Estos encuentros definirán a los últimos participantes y completarán el cuadro del torneo. México alberga partidos clave en esta etapa final, lo que añade relevancia regional al cierre del proceso clasificatorio.
Los protagonistas de este momento no solo son las potencias tradicionales del fútbol mundial, sino también las selecciones emergentes que buscan hacer historia. Para muchos países, llegar al Mundial representaría una participación inédita o poco frecuente, mientras que las potencias buscan reafirmar su dominio.
A medida que se definen los últimos cupos, crece la expectativa en todo el continente americano, donde el Mundial 2026 promete no solo competencia de alto nivel, sino también un impacto económico, cultural y social significativo en toda la región.

