por los servicios de prensa de El Reportero
Rafael Márquez, uno de los jugadores más destacados en la historia del fútbol mexicano, ha comenzado oficialmente un nuevo capítulo, esta vez desde el banquillo.
El excapitán de México y exdefensa del Barcelona fue presentado formalmente el jueves como director técnico de la selección mexicana, tomando las riendas del Tri mientras comienza el camino rumbo a la Copa Mundial de 2030.
Márquez, de 47 años, sucede a Javier Aguirre, con quien trabajó como auxiliar durante el Mundial de 2026. En lugar de reconstruir la selección desde cero, Márquez dijo que pretende continuar desarrollando las bases establecidas durante el ciclo anterior.
“La manera en que terminé trabajando con Javier me da mucha confianza para continuar este proceso”, dijo Márquez. “Conozco bastante bien a los jugadores, conozco el entorno”.
Su nombramiento tiene un significado especial debido a su larga historia con el Tri. Márquez representó a México en cinco Copas Mundiales consecutivas —2002, 2006, 2010, 2014 y 2018—, pero cada participación terminó en los octavos de final.
Ahora tiene la oportunidad de lograr desde el banquillo lo que no pudo conseguir como jugador.
“No se me dio como jugador en esos cinco Mundiales; desafortunadamente, siempre llegamos al mismo punto”, dijo Márquez. “Hoy tengo esta oportunidad”.
México mostró avances durante el Mundial de 2026, completando una fase de grupos perfecta y ganando un partido de eliminación directa por primera vez en 40 años, antes de ser eliminado por Inglaterra en los octavos de final.
Márquez también aporta una amplia experiencia internacional. Durante su destacada carrera como futbolista, ganó cuatro campeonatos de la liga española y dos títulos de la Liga de Campeones de la UEFA con el Barcelona. Posteriormente dirigió al Barça Atlètic antes de incorporarse al cuerpo técnico de Aguirre en la selección mexicana.
Su primera prueba llegará el 26 de septiembre, cuando México enfrente a Colombia en el M&T Bank Stadium de Baltimore. Posteriormente, el Tri se medirá ante Perú el 29 de septiembre, Estados Unidos el 3 de octubre y Chile en Los Ángeles el 6 de octubre.
Para Márquez, sin embargo, el éxito significará algo más que conseguir victorias.
“Queremos que la gente se sienta orgullosa de su selección”, dijo, al destacar su objetivo de formar un equipo capaz de competir sin importar quién sea el rival.

