por los servicios de cable de El Reportero
Con informes de Berenice García, The Texas Tribune
Los senadores estadounidenses Ted Cruz y John Cornyn presentaron una iniciativa de ley para presionar a México a cumplir con el Tratado de Aguas de 1944, después de que el país no entregara a Texas el volumen de agua correspondiente durante el ciclo más reciente de cinco años. La propuesta limitaría los envíos de agua desde Estados Unidos hacia México y permitiría al presidente restringir sectores económicos mexicanos que se benefician del agua estadounidense.
El tratado establece que Estados Unidos debe entregar 1.5 millones de acres-pie de agua del río Colorado a México cada año, mientras que México debe aportar 1.75 millones de acres-pie cada cinco años desde seis afluentes que alimentan el río Bravo. Al cierre del último ciclo, el 24 de octubre, México aún adeudaba 865,136 acres-pie. La sequía prolongada, la falta de lluvias y los niveles históricamente bajos en las presas han agravado la situación para los agricultores del Valle del Río Grande, quienes dependen de estas entregas para irrigación. La falta de agua ya contribuyó al cierre del último ingenio azucarero de Texas, aunque inversionistas buscan reactivarlo.
Cruz acusó al gobierno mexicano de aprovechar vacíos en el tratado para retrasar las entregas hasta que resulta imposible cumplirlas. El nuevo proyecto de ley exigiría que México entregue un mínimo anual de 350,000 acres-pie, en lugar de permitir que acumule los envíos al final del ciclo. También requeriría que el Departamento de Estado informe al Congreso sobre el cumplimiento mexicano e identifique los sectores económicos de México que dependen del agua proveniente de EE.UU.
Si México no cumple con el mínimo anual, el presidente estaría obligado a rechazar cualquier solicitud de emergencia relacionada con el tratado, salvo en situaciones ecológicas, humanitarias o de interés nacional. Asimismo, podría limitar o terminar la cooperación con los sectores mexicanos que se benefician del agua estadounidense, excepto cuando la colaboración esté relacionada con combatir el fentanilo y otras drogas sintéticas.
Miembros de la delegación congresional del Valle del Río Grande apoyan vincular el cumplimiento del tratado a la revisión del T-MEC en 2026. Cornyn afirmó que la legislación impondría consecuencias necesarias para asegurar que Texas reciba el agua que le corresponde.

