por Marvin Ramírez
San Francisco — A los 90 años de edad falleció Melba Lila Zavala Melara, una mujer profundamente querida por su familia y ampliamente conocida en la comunidad de San Francisco, donde vivió prácticamente toda su vida. Doña Melba nació en Managua, Nicaragua el 19 de octubre de 1935 y falleció el 27 de noviembre en San Francisco.
Hija de Ernesto Zavala y Carmela Melara, ambos ya fallecidos, Melba llegó a San Francisco desde Nicaragua en 1945, cuando apenas tenía 10 años de edad. Recién llegada, inició de inmediato su vida escolar en la Leonard Flynn Elementary School, comenzando así una nueva etapa que marcaría su futuro en esta ciudad. Desde entonces, desarrolló aquí toda su vida personal y familiar, por lo que no fue conocida en Nicaragua, sino en la comunidad sanfranciscana, donde creció, formó su familia y dejó huella por generaciones.
En vida, Doña Melba fue una mujer alegre, de fuerte carácter y de profundas convicciones familiares. Era además una gran admiradora del basquetbol y fiel seguidora de Stephen Curry y de los Golden State Warriors de San Francisco, equipo al que apoyaba con entusiasmo.
Contrajo matrimonio con Vincent, de nacionalidad o ascendencia italiana, quien fue el padre de sus tres hijos: Debbie, Hope y Vicente. Su hijo Vicente se ha destacado como percusionista en los bongós dentro de la música salsa, llevando con orgullo el legado cultural de su familia.
Su esposo, Vincent, falleció en 1982 a consecuencia de cáncer, cuando sus hijos aún eran jóvenes, quedando Doña Melba al frente del hogar. Con enorme fortaleza, dedicación y amor, logró sacar adelante a su familia, convirtiéndose en pilar fundamental para sus hijos y nietos.
Le sobreviven además ocho nietos, 14 bisnietos y cuatro tataranietos, quienes continúan su legado de valores, esfuerzo y unidad familiar.
Servicios fúnebres
La vela de cuerpo presente se llevará a cabo el 17 de diciembre en Sierra Duggan Mortuary, ubicada en 500 Westlake Avenue, Daly City, California, con rezo del rosario 6 p.m.
El 18 de diciembre 11 a.m. se oficiará la misa de cuerpo presente en la Basílica de Dolores, localizada en 3321 16th Street y Dolores Street, San Francisco, para luego proceder al entierro en el cementerio de Colma.
El personal de El Reportero y, en especial, su editor, Marvin Ramírez, expresan su más sentido pésame a la familia doliente, acompañándola con respeto y solidaridad en este momento de profundo duelo.

