Tuesday - Sep 25, 2018

Tanta presión para vacunar a sus hijos, pero ¿causan autismo las vacunas?


Nuevo video que hay que ver revela la sistemática supresión de evidencia de niños que han sido dañados por las vacunas

por Mike Adams
Natural News

Hay una supresión sistemática en Estados Unidos sobre la verdad acerca de los vínculos entre las vacunas y el autismo. Las compañías farmacéuticas y el gobierno federal han conspirado para negar a los padres de niños dañados por vacunas el acceso a la justicia, mediante la creación de una “corte de vacunas” canguro que no ofrece ningún tipo de debido proceso (y por lo tanto viola las libertades civiles de los estadounidenses).

A pesar de ello, esta Corte ha admitido, en numerosas ocasiones, que las vacunas han dañado de manera irrefutable a los niños y les ha causado autismo. A los padres de esos niños se les ofrece “dinero por su silencio” para irse tranquilamente después de firmar un acuerdo que los obliga a nunca hablar con la prensa sobre su terrible experiencia.

Esta supresión sistemática de la verdad acerca de los niños con vacunas da ñadas se revela en un nuevo video que hay que ver, que acaba de ser publicado por el Partido Canary (www.CanaryParty.org) y narrado por el actor Rob Schneider, un abierto defensor de los derechos de los padres en cuanto a la medicina.

Vea el video completo en YouTube en: http://www.youtube.com/watch?v=xv_IaLHwgAQ.

¡Lo insto a compartir este video con todas las personas que conozca! Explica de manera clara, en lenguaje racional, una parte importante de la verdadera historia de cómo la industria de las vacunas suprime la verdad sobre los niños dañados por las vacunas.

¿Por qué las vacunas dañan a los niños?

La industria de las vacunas completa, incluyendo a los doctores que se compran, autores, “científicos” y críticos de relaciones públicas, por décadas ha mentido al mundo a sabiendas, al sostener que las vacunas tienen “cero riesgo” y “cero efectos secundarios”.

En verdad, hasta el CDC admite que las vacunas contienen cuatro aditivos, cada uno de los cuales es un potente químico neurotóxico. Esos aditivos son:

• Mercurio (todavía se utiliza como conservante) • Aluminio (utilizado como adyuvante inflamatorio) • Formaldehído (usado para “desactivar” los virus vivos)

•MSG / glutamato monosódico (utilizado para la inflamación del sistema inmunológico causada)

Todas estas sustancias son tóxicas para la biología humana cuando se inyectan. No hay médico o científico racional en el mundo que pueda decir que ellos creen que inyectar a bebés y niños con mercurio, formaldehído, glutamato monosódico y aluminio es de alguna manera “seguro”, pero los médicos inyectan los niños con estas sustancias cada día en forma de vacunas.

La industria de las vacunas es peor que el Gran Tabaco

Así como la industria dental ha negado durante décadas ridículamente la toxicidad del mercurio en los empastes dentales, la industria de las vacunas también vive en estado de delirio de negación total de la toxicidad del mercurio. Lo que estamos presenciando hoy en día con la medicina moderna es un holocausto de la vacuna que está matando y mutilando a nuestros hijos en cifras récord. Y la estrategia de “cerrar filas” para suprimir toda la evidencia científica que apoye esto hace que las grandes farmacéuticas se vean aun peor que las grandes tabacaleras.

¿En qué momento el autismo llegará a 1 de cada 10 niños? No está tan lejos (ya son más de 1 de cada 100 niños que nacen hoy en día). Si este nivel de enfermedad fuera ocasionado por otra cosa y no por vacunas, el CDC habría declarado una epidemia hace tiempo e intentaría presionar por una vacuna. Pero debido a que el autismo está relacionado con las vacunas y el mercurio, el CDC lo minimiza y ridículamente pretende que los niños no están siendo perjudicados. La FDA juega el mismo juego de la negación, esperando que nadie se dé cuenta de que la condición se multiplica hasta el punto donde un día potencialmente uno de cada cinco niños en Estados Unidos será autista después de recibir los cientos de vacunas “necesarias” que serán obligadas en un futuro próximo .