Monday - Sep 24, 2018

Nicaragua necesita de sus hijos en el exterior


por Marvin J. Ramírez

Marvin RamirezMarvin J. Ramírez

Mientras los pobladores de la zona de la Costa Atlántica de Nicaragua recogen a sus más de un centenar de muertos y miles se quedan a la interperie a la pérdida de sus viviendas por el devastador huracán Félix, muy pocos se han organizado en el Área de la Bahía para organizar ayuda.

De acuerdo al Ministro de Educación Miguel De Castilla el año escolar está prácticamente perdido en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), debido a que el huracán Félix afectó el 90 por ciento de las escuelas de la zona de desastre, dejándolas sin techo, y además el mobiliario quedó destruido.

El 20 por ciento de las escuelas quedaron totalmente destruidas.

Al momento de ir a la imprenta esta edición, se reportó que la cifra de víctimas mortales dejadas por el huracán Félix ascendía a 168, según datos preliminares ofrecidos por las autoridades.

En el Área de la Bahía hasta este momento no se había sabido de ninguna organización que estuviera haciendo el esfuerzo de solicitar ayudar en la comunidad.

Se supo a última hora que el Grupo Los Ramblers estarían organizando un evento musical benéfico en el Club Roccapulco para el domingo 16 de septiembre, donde músicos locales participarían voluntariamente. Luego se supo que sería en el Cafe Cocomo el 23 de septiembre.

Luego que el huracán azotara la zona, la ex cónsul de Nicaragua, la señora Auralila Beteta, escribió a El Reportero expresando su preocupación por la falta de iniciativa de los nicaragüenses locales para asistir a sus paisanos durante esta desgracia.

“Debo manifestarte mi descontento en cuanto a la inercia de todos los paisanos acá, incluyendo la representación oficial del gobierno nica. Ya pasan tres días y aun nadie se mueve”, dijo la ex funcionaria diplomática.

“Que tristeza me causa todo esto. Yo pedí ayuda a mis hijos y envié un donativo a la Cruz Roja para que mi gotita de amor llegue a ese desierto de pobreza, dolor e inválida comunidad nuestra en la Costa Atlántica.

La representante de UNICEF en ese país, Débora Comini, sostuvo que la mayor preocupación son las comunidades indígenas, ubicadas al norte del país y que se encuentran más aisladas.

“Esas poblaciones no cuentan con infraestructura para protegerse del viento y las intensas lluvias”, declaró la funcionaria.

Dada la coincidencia de la fecha del desastre con la celebración del Día de la Independencia de Centroamérica, los organizadores de este evento, especialmente durante la semana que falta para el evento patrio, los representantes de los países centroamericanos más afectados, deben re-enfocar su meta de celebración patria en una colecta masiva de ayuda económica y material.

Un toque humano brindará la oportunidad para que la comunidad se solidarice e involucre y pueda aportar la mayor ayuda posible como acto patriótico.

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