Sunday - Dec 16, 2018

El odio ha llegado hasta las más altas proporciones


­por Marvin J Ramirez

Marvin RamirezMarvin Ramirez

Los enemigos de los latinos han lanzado un pinchazo al hígado contra los inmigrantes con el último plan de inmigración que pide sanciones al patrón más fuertes si ellos contratan a gente indocumentada.

En una declaración escrita, el Consejo Nacional de La Raza (NCLR), expresó profundamente su preocupación por el plan de la Administración de Bush.

Las medidas incluyen el aumento del uso de la aplicación de la ley estatal y local en hacer cumplir leyes de inmigración federales, ampliar incursiones en sitios de trabajo, y poner en práctica la nueva regulación del Seguro Social no coincide” que podrían poner a millones de norteamericanos en peligro de perder sus empleos, dice la declaración.

“Hoy la administración de Bush echó un juego de medidas disfrazadas como la imposición de inmigración que concluye en un asalto a los derechos civiles de todos los hispanos-norteamericanos”, declaró Janet Murguía, presidente y CEO de NCLR.

El presidente de NCLR y presidente.

“El paquete de medidas anunciadas causará el perfil racial de todos los latinos. En efecto, lo que estas medidas harán es imponer una carga sustancial a un subconjunto de nuestros ciudadanos que está basado completamente en el color de su piel, su acento, o su nombre”, prosiguió Murguía.

¿Por qué hacen ellos todo esto? ¿Quién va a beneficiarse de ello? No sólo van a manchar el alma del país en el extranjero como una nación humanitaria y de justicia, sino también hará daño a los negocios más grandes y pequeños a escala nacional en un momento de miedo sobre una recesión económica.

Los opositores del Congreso de la verdadera reforma de inmigración han estado apuntando a los inmigrantes legales y ciudadanos hasta estadounidenses en debates recientes. La diferencia entre la inmigración indocumentada y legal y entre inmigrantes y latinos ha sido deliberadamente enturbiada. Es la responsabilidad de los líderes del Congreso de parar de usar la táctica de chivo expiatorio, hacer su trabajo, y reparar nuestro sistema de inmigración nacional roto”, concluyó Murguía.