Sunday - Sep 23, 2018

Defensores: Llamado de Bush para un proyecto de inmigración un paso importante


por Rebecca Aman

John TrasviñaJohn Trasviña

Los defensores de los latinos y de los inmigrantes estuvieron de acuerdo con que el llamado del Presidente Bush para una exhaustiva reforma a la inmigración el 9 de abril en Yuma, Ariz., fue un importante paso adelante en el debate, pero se mantuvo la crítica por algunas de sus propuestas.

“Las palabras son correctas, pero el significado no estaba claro’’, dijo John Trasviña, presidente del Fondo México Norteamericano de Defensa Legal y Educacional a Weekly Report en reacción al discurso del presidente.

Bush instó al Congreso a aprobar un proyecto exhaustivo este año. Su discurso vino pocos días después de un controversial borrador de la Casa Blanca para revisar el sistema inmigratorio, que había circulado en el Congreso de EE.UU. y se filtró a los medios.

“El discurso del Presidente… fue una señal positiva, esperanzadora de que Reporterél continúa creyendo que la reforma a la inmigración tiene que ser exhaustiva”, declaró la presidenta del Consejo Nacional de La Raza, Janet Murguía. Pero instó al Presidente a “moverse más allá de sólo vender el mensaje y comenzar a realizarlo”.

Bush trató de vender los esfuerzos de seguridad en la frontera hechos por la administración, declarando como una meta aumentar el número de agentes de la Patrulla de Frontera de 13,000 a 18,000 para fines del próximo año.

George W. BushGeorge W. Bush

Además, pidió un camino hacia la ciudadanía para los inmigrantes indocumentados y un programa de trabajador temporal, pero quedó corto especificando el borrador de la Casa Blanca.

Según la propuesta de la Casa Blanca, los inmigrantes indocumentados tendrían que pagar más de $10,000 para obtener la ciudadanía. En su discurso, Bush no especificó los costos, pero declaró, “Los inmigrantes ilegales que tienen raíces en nuestro país y que quieren permanecer deberían pagar una multa mínima por romper la ley”.

Además pidió permitir a los trabajadores extranjeros que vengan por un “período temporal”. Con esta propuesta, los trabajadores invitados debieran regresar a sus países de origen después de seis años.

Los defensores de los latinos se oponen a esa idea, así como a otra que no permitiría a las familias venir con los trabajadores.

“Desgraciadamente, la propuesta del presidente queda corta en su compromiso de proveer un camino realista para los trabajadores inmigrantes que trabajan duro de tener una opción con el Sueño Americano”, declaró Rosa Rosales, presidenta de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos.

La organización enfatiza que las categorías de visa para los miembros de la familia serían eliminadas.

Jennifer Allen, directora de Border Action Network, de Arizona declaró, “Los anuncios del Presidente Bush pueden ser engañadores. Él dice que su visión es “comprensiva”, pero en realidad está creando más vías para que las comunidades de inmigrantes sean deportadas…y tratadas como una subclase explotable y permanente”.

Quienes proponen una reforma más estricta critican el plan de Bush, alegando que ofrece “amnistía”.

La propuesta es alternativa a la legislación de inmigración introducida el mes pasado por los Reps. Luis Gutiérrez (D-Ill.) y Jeff Flake (R-Ariz.).

Su proyecto ofrece un camino hacia la ciudadanía para los inmigrantes indocumentados por $2,000 y permitiría a 400,000 trabajadores invitados que anualmente sean elegibles para la ciudadanía.

“(El proyecto Gutiérrez-Flake) es el primer paso pero no el resultado final”, dijo Trasviña. “La propuesta del Presidente es un paso en la dirección contraria”.

Otros fueron más críticos del proyecto Gutiérrez-Flake. Javier Rodríguez, portavoz de la Coalición del 25 de marzo, dijo a Weekly Report que el proyecto “mantendría más vulnerables a los grupos inmigrantes”. Hispanic Link.