Friday - Nov 16, 2018

Culpan a los inducumentados y castigan a los niños, pero quienes son los verdaderos culpables?


por Marvin J. Ramirez

Marvin RamirezMarvin Ramirez

Entre más veo la furia desatada contra los inmigrantes indocumentados por los funcionarios de inmigración (USIC), a pesar del clamor del sector comercial, iglesias y grupos de trabajo para parar las incursiones gente trabajadora que no son criminales, más consigo ver el odio de aquellos que gobiernan desde la cumbre, aquellos que dan la orden.

Entre más veo guerra y guerra, y más dinero para apoyarla, más veo las intenciones verdaderas de los banqueros internacionales que controlan los Estados Unidos para poseer el mundo y su gente.

Y más me confundo con los norteamericanos que siguen volteando la vista hacia el otro lado de los problemas que el país afronta: una caída continua del dólar en el extranjero, la economía que en conjunto cae a plomo mientras se le sigue injectando a la economía artificialmente papel de dólar creado por el Banco de la Reserva Federal, una corporación privada sin respaldo de oro o de plata. Y ésto se está haciendo especialmente después del fiasco de bienes inmuebles actual que está causando que la clase media pierda sus casas.

América Latina, mientras tanto, sigue continuando un camino político diferente, alejándose de la esfera de influencia de Washington para liberarse de los tentáculos del Fondo Monetario Internacional que ha mantenido a sus países en la miseria por décadas, con la ayuda de dictadores aliados.

En casa, en nuestras comunidades latinas, el dolor está siendo sentido como nunca antes, en la población infantil, el futuro de la nación.

Mientras los latinos – principalmente aquellos indocumentados que han estado contribuyendo a nuestro enfermizo fondo de Seguridad Social población para beneficio de la poblapoblación en general – y quiénes son y han sido la columna vertebral de la economía estadounidense, siguen siendo señalados y perseguidos cuando las cosas no andan bien en otras áreas. Los cazan como animales.

Los niños, aquellos cuyos padres entraron al país indocumentados, sienten el trauma emocional causado por las incursiones de inmigración, encima de la angustia económica causada por la ausencia de sus padres cuando son removidos de sus hogares y deportados.

Un nuevo informe difundido esta semana por el Consejo Nacional de La Raza (NCLR) y el Instituto Urbano encontró que por cada dos personas detenidas en operaciones de la inmigración, un niño es dejado atrás. Las dos terceras partes de estos niños son ciudadanos estadounidenses y un número igual son menores de 10 años.

“Los gobiernos locales y las comunidades que hemos estudiado no tenían recursos adecuados para tratar con las necesidades de los niños después de las incursiones, dijo Randy Capps, un demóHerreragrafo independiente con el Instituto Urbano, en una declaración del miércoles.

“Al mismo tiempo, el gobierno federal no tenía una política lista ni procedimientos que explícitamente consideran la protección de los niños”, dijo Capps.

Según la información que he encontrado investigando en el internet, lo que está sucediendo ahora es un estado de emergencia en los Estados Unidos, pero que nadie va a decirlo. No importa con que fuerza los medios de comunicación traten de hacer parecer que las cosas están bien y normales en la economía, las cosas realmente no andan bien. La deuda pública estadounidense que se le debe a los bancos internacionales, es tan enorme que no hay ningún modo que puede ser pagada. Y pronto, nuestro dólar podría ser sustituído por el euro o por el renminbi, el nombre del dinero chino.

Para disfrazar la realidad, ellos (los banqueros internacionales) siguen luchando en una guerra contra el terrorismo que envían más dinero a Irak y confiscan poco a poco nuestros derechos constitucionales en casa. Entonces ellos empiezan con la cacería de inmigrantes indocumentados, dejando atrás a los niños de éstos.

Y hablando de cosas relacionadas, un acto último ­de control de cada uno de nosotros será la implantación de Real ID, que está supuesta a ser puesta en práctica en 2008. Si usted lee este editorial, por favor no la acepte.

Algunos han dicho que la cerca mexicana-estadounidense que está siendo construida ahora no es para detener la inmigración ilegal, sino para no dejarnos salir. Muchos estados están oponiéndose a ella, aunque están diciendo que por su algo costo.

Con la Real ID, la cual revelará cada transacción comercial, médica que uno se haya envuelto, no dejarán salir a la persona si debe dinero, por ejemplo. No la aceptes. No es para controlar el terrorismo, sino para controlarnos como seres humanos con fines políticos y financieros.