Friday - Nov 16, 2018

CDC entierra datos sobre virus de cancér SV40 en las vacunas contra la polio


Intenta reescribir la historia

por J. D. Heyes

La noticia de que un organismo de gobierno esconde secretos a los estadounidenses es tan novedosa como que el hombre muerde al hombre, pero hay algo intrínsecamente insidioso cuando se trata de la salud pública.

Recientemente, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) eliminó de su sitio web información que revela que la vacuna contra la polio, aprobada por el gobierno, que se administró a unos 98 millones de estadounidenses desde 1955 hasta 1963 había sido contaminada con una forma primate del virus de cáncer.

Las páginas eliminadas trataban específicamente el hecho de que el virus simio (SV40), que en un tiempo fue exclusivo de los monos, comenzó a aparecer en las vacunas contra la polio en 1960. “Porque el SV40 no fue descubierto hasta 1960, nadie era consciente en la década de 1950 que la vacuna contra la poliomielitis podría estar contaminada”, explicó el sitio web del CDC.

De hecho, según el organismo, sólo fue descubierta por pura casualidad:

Poco después de su descubrimiento en 1960, se identificó el SV40 en la vacuna contra la polio. Se en cuentra en la forma inyectada de la vacuna (IPV), no en su uso oral (OPV). En ese momento, se utilizaron células de riñón de mono rhesus, que contienen el SV40 si el animal está infectado, en la preparación de las vacunas virales.

Aunque la vacuna contaminada que contiene el virus de cáncer de mono fue descubierta en 1960, “no se retiraron del mercado las reservas existentes de vacunas contra la poliomielitis y fueron utilizadas hasta 1963”, según el sitio eliminado. Esto significa que la agencia fue, durante un período de años, difundiendo deliberadamente vacunas que contenían un posible vínculo con el cáncer a cientos de millones de personas en EE.UU., Reino Unido, Australia y la ex Unión Soviética.

El sitio web SV40Foundation.org contiene más detalles sobre cómo se usó la vacuna tras el descubrimiento de su vínculo con el cáncer.

“En 1961, la Dra. Bernice Eddy del Instituto Nacional de Salud, División de Productos Biológicos descubrió el SV40 cuando tomó el material utilizado para cultivar vacunas contra la polio e inyectarlo en hámsteres”, dice la fundación en su página web. Tras el descubrimiento de que el SV40 era un carcinógeno animal que se había inmiscuido en las vacunas contra la poliomielitis, se aprobó una nueva ley federal en 1961 que requería que ninguna vacuna contuviera este virus. Sin embargo, la ley no exigía que se desecharan las vacunas contaminadas con SV40 ni el material de semilla contaminada (usado para fabricar todas las vacunas contra la polio durante las próximas cuatro décadas). Como resultado, vacunas que se sabía estaban contaminadas con SV40 fueron inyectadas a los niños hasta 1963”.

Michele Carbone, científico del Centro Médico de la Universidad de Loyola de Chicago, descubrió en 2004 que la vacuna soviética contra la polio, pudo haber sido contaminada incluso después de 1963 y, posiblemente, hasta la década de 1980, según la revista especializada New Scientist.

“La vacuna fue casi con certeza utiliza en todo el bloque soviético y, probablemente, exportada a China, Japón y varios países de África. Esto significa que cientos de millones de personas podrían haber estado expuestas al SV40 después de 1963”, según el informe.

Datos contradictorios

En rechazo a las afirmaciones de que el SV40 en las vacunas contra la polio pudo haber sido responsable de algunos tipos de cáncer, el Hospital de Niños de Filadelfia (CHOP) afirma que el SV40 también estuvo “presente en los cánceres de personas que recibieron o no recibieron la vacuna contra la polio contaminada con SV40 “[http://www.chop.edu].

Además, indica CHOP, “las personas con cáncer que nacieron cuando el SV40 ya no era un contaminante de la vacuna contra la polio, se encontraron pruebas de SV40 en sus células cancerosas”.

“En conjunto, estos resultados no apoyan la hipótesis de que el virus SV40 contenido en las vacunas contra la poliomielitis administradas antes de 1963 causan cáncer. Además, la evidencia disponible sugiere que el virus SV40 probablemente se puede transmitir por un mecanismo distinto de las vacunas”, dijo el hospital en su sitio web.

Pero en 2005 la Red Nacional de Información sobre Inmunizaciones publicó un informe un tanto contra dictorio sobre un vínculo entre el SV40 y el aumento de las tasas de cáncer.

“A pesar de que el SV40 tiene propiedades biológicas consistentes con un virus causante de cáncer, no se ha establecido de manera concluyente si ha causado cáncer en humanos”, dijo el informe. “Los estudios epidemiológicos de grupos de personas que recibieron la vacuna contra la polio durante 1955-1963 no muestran un aumento del riesgo de cáncer”.

Pero más tarde, el mismo informe parece contradecirse a sí mismo.

“Sin embargo, un número de estudios han encontrado SV40 en ciertos tipos de cáncer en los seres humanos, tales como mesoteliomas (tumores inusuales ubicados en los pulmones), tumores en el cerebro y la médula. También se ha descubierto que el virus está asociado con algunos tipos de linfoma no Hodgkin”.