Friday - Nov 16, 2018

Se cierra el primer ciclo de conversaciones entre las Farc y el gobierno


La sociedad civil colombiana interviene en el proceso de paz, y demanda una reforma agraria integral

El Foro Política de Desarrollo Rural Integral, que se llevó a cabo en Bogotá entre el 17 y el 19 de diciembre 2012. (PHOTO BY ORSETTA BELLANI)

por Orsetta Bellani
Especial for El Reportero

BOGOTA, Colombia – El viernes 21 de diciembre se cerró el primer ciclo de conversaciones entre el gobierno colombiano y los guerrilleros de las Farc-EP, que desde el 19 de noviembre pasado están buscando, en la ciudad de La Habana (Cuba), un acuerdo quponga fin a la guerra que desde hace medio siglo está desangrando a Colombia.
Las conversaciones se reanudarán el 8 de enero para estudiar las propuestas que permitirán esbozar acuerdos sobre el tema agrario, que ha sido elegido como primer punto en la agenda de las negociaciones por ser la causa principal del conflicto colombiano. De hecho, la iniquidad en la distribución de la tierra ha creado las condiciones para el nacimiento de las guerrillas marxistas y de los grupos paramilitares que actúan en defensa de los intereses de los terratenientes.

Las propuestas que las partes tendrán que examinar a partir de enero no son sólo las que el gobierno y las Farc han planteado durante las negociaciones, sino también las que han sido enviadas por la sociedad civil colombiana a través de una página de Internet dedicada, o depositadas en los buzones presentes en las alcaldías.

“Este es un proceso moderno que aprovecha diversas herramientas que permiten una participación amplia y pluralista para enriquecer la discusión. Este es el verdadero pluralismo, el que cada persona, desde el último rincón, pueda hacernos conocer sus opiniones.

Seguiremos examinando propuestas, algunas de ellas bastante interesantes”, afirmó Humberto de la Calle, Jefe de la Delegación del Gobierno Nacional en las negociaciones.

Además, la mesa de conversaciones de La Habana tendrá que examinar las propuestas que han salido del Foro Política de Desarrollo Rural Integral, que se llevó a cabo en Bogotá desde el 17 hasta el 19 de diciembre 2012. El Foro ha sido convocado por la misma mesa de conversaciones y organizado por el Centro de Pensamiento y Seguimiento al Proceso de Paz de la Universidad Nacional de Colombia y la Oficina de las Naciones Unidas en Colombia.

Han sido invitados 1200 representantes de movimientos y organizaciones campesinas, indígenas, afrodescendientes, estudiantiles y de derechos humanos, además de partidos políticos y gremios agroindustriales, con la tarea de sistematizar propuestas concretas sobre las políticas de desarrollo rural que quisieran implementar en el país, para que el 8 de enero sean presentadas en la mesa de negociación de La Habana. “El tema rural es causa fundamental del conflicto y la participación de la sociedad civil es clave”, apuntaba durante la inauguración del evento Bruno Moro, coordinador residente de la ONU.

Los datos presentados durante el Foro Política de Desarrollo Integral Rural muestran como hoy en día la situación en el agro colombiano, donde nunca ha sido aplicada una reforma agraria exitosa, es todavía de inequidad.

Según el Informe de Desarrollo Humano 2011 del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el 80 por ciento de la población colombiana que padece hambre vive en el campo. Durante medio siglo de conflicto, el campesinado ha sido despojado de más de 7 millones de hectáreas de tierra, en un país donde el 52.2% del total de la tierra pertenece al 1.1% de la población.

Los participantes de las 20 mesas que conformaron el Foro Política de Desarrollo Integral Rural de Juan Manuel Santos.

Sobretodo, los participantes del Foro Política de Desarrollo Integral Rural comprobaron el fracaso del actual modelo de desarrollo económico caracterizado por la minería y el agronegocio, y plantearon la necesitad de una reforma agraria integral de carácter democrático y participativo, que establezca un techo máximo a la propiedad de la tierra y a la presencia del capital extranjero en el país.

La necesitad de una reforma agraria integral está planteada también por las Farc: a la conclusión de la primera ronda de negociaciones, el jefe de
la delegación de la guerrilla Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, sostuvo que no van a dejar de discutir el modelo social y económico del país.

“La ciudadanía puede estar segura de que sus propuestas serán valoradas apropiadamente”, aseguró De la Calle que, sin embargo, mientras destacó la voluntad del gobierno de avanzar en una solución dialogada del conflicto, afirmó que bajo ningún motivo está en juego el cambio de modelo de desarrollo económico colombiano, añadiendo que para que eso se pueda discutir, la guerrilla tiene que dejar las armas, hacer política y ganar las elecciones.

“No se puede pensar que en La Habana se firme el fin del latifundio o que se transforme estructuralmente al país”, relata Sergio Coronado de CINEP (Centro de Investigación y Educación Popular).

“Pero el acuerdo sí puede generar unas bases sobre las cuales construir un modelo de desarrollo rural mucho más cercano a la necesitad de los sectores campesinos, algo que sería más fácil en ausencia de conflicto armado. Sin embargo, la resolución de los conflictos agrarios del país no depende de la firma de los acuerdos de paz, la ausencia de conflicto armado no implica la ausencia de conflicto social”.