Sam Ruíz, el arquitecto del Mission Neighborhood Centers, se jubila


by Araceli Martínez

 

Cuando Santiago “Sam” Ruíz dio a conocer que este año se retiraba como director y presidente de la organización Mission Neighborhood Centers, dijo que el trabajo de servir al barrio de La Mission en San Francisco, siempre estará en su corazón.

“Me siento tan bendecido. Me pagan por hacer de esta comunidad un mejor lugar para vivir. ¿Quién no quisiera este trabajo?”

En 1980, Sam Ruíz se hizo cargo de la dirección de la organización no lucrativa Mission Neighborhood Centers (MNC), la cual pasaba por un mal momento.

Las instalaciones se encontraban abandonadas. Había solo cinco empleados y tenían un presupuesto para operar de $180,000 al año.

El problema principal del barrio de la Misión era la violencia por las pandillas.

Sin embargo, bajo su batuta, el MNC aumentó su fuerza de trabajo a más de 200 empleados en 12 edificios; y creció su presupuesto a casi $20 millones anuales.

Hoy en día, la preocupación número uno es el desplazamiento por la gentrificación que ha hecho que muchos latinos se muden a barrios donde la vivienda es menos costosa.

Eso ha hecho que los Neighborhood Centers se amplíen y ahora tengan centros en los distritos de Bayview, Excelsior, y Mission Bay.

Pero para Santiago Ruíz no fue fácil que lo contrataran. De hecho en la primera entrevista para el puesto lo rechazaron. Fue hasta la segunda entrevista que aseguró el trabajo.

Y de eso ya han pasado 39 años, pero desde hace dos años anunció que ya está listo para jubilarse.

María Bermúdez de Mission Neighborhood Centers confirmó que en unos cuantos meses se jubilará, pero aún no tienen la fecha exacta.

A sus 67 años, será que ya está listo para dejar la organización desde donde ha luchado tanto

A través de sus programas para los niños, padres y ancianos, el Mission Neighborhood Centers sirve a más de 3,000 familias cada año.

Maneja los preescolares y centros de cuidado de niños Head Start financiados con fondos federales y que sirven a más de 500 niños; ofrece programas educativos para 1,200 menores vulnerables y jóvenes entre los 6 y 25 años.

A más de 600 adultos mayores, les brinda servicios para una vez saludable, y clases de entrenamiento laboral

Bajo su mandato, “Sam Ruíz” lanzó la más grande expansión jamás vista, una campaña de $14 millones para ampliarse a cuatro edificios a través del vecindario y en la ciudad de San Francisco.

Un líder inmigrante

Sam nació en El Salvador, pero en 1963 a la edad de 9 años, fue enviado a San Francisco a vivir con una tía que se ganaba la vida como camarera en un hotel; su tío, de oficio conserje y sus dos hijos.

Creció en las calles 23 y Bryant en el barrio hispano de la Misión. Se graduó de San Francisco State University, justo cuando sus padres lograron obtener una visa y emigrar a Estados Unidos para reunirse con su hijo.

Su arduo trabajo por servir a los vecinos del barrio hispano de la Misión en San Francisco, ha hecho que Sam se gane el reconocimiento de la comunidad.

Fue justamente su dedicación a servir a estas comunidades que se hizo acreedor en el año 2019 al premio Jefferson en el área de la Bahía.

La consejera de los Premios Jefferson, Liliana Rossi reconoció la capacidad de Sam para siempre estar un paso adelante de las necesidades de la comunidad.

“Es un visionario que conoce a su población y está en contacto con sus clientes”.

Sam ha sido comisionado de San Francisco Recreation and Parks, es parte de la directiva del Instituto Familiar de la Raza y del Chinatown Community Development Center. Ha encabezado varias coaliciones para avanzar políticas sobre la educación y el cuidado temprano; y más igualdad para los latinos. También es presidente del Comité Koshland de la Fundación San Francisco

Cuando en una entrevista para la San Francisco Foundation, le preguntaron por qué hacía lo que hacía, respondió que visualizaba un mejor futuro para los niños y las familias. “Soy un apasionado del trabajo que como agente de cambio aboga por mejorar el acceso y las oportunidades para mi comunidad”.

Agregó que se sentía orgulloso de que a través de su carrera de varias décadas, haya sacado a la luz asuntos que requerían acción.

“Soy un representante ávido de los intereses de la comunidad. Esta energía fue alimentada por crecer en una familia trabajadora de inmigrantes latinos. Mis experiencias tempranas crearon un deseo de romper los patrones de desigualdad para los niños y familias que sirvo”.

Cuando se unió como consejero de la San Francisco Foundation, dijo que esperaba que su experiencia, pudiera influir a la filantropía para ser un catalizador de políticas sociales y económicas que beneficien a las comunidades en peligro.

Aún no se sabe quién reemplazará a Sam Ruíz como director de Mission Neighborhood Centers, lo único cierto es que se buscan candidatos para llenar los grandes zapatos que dejará este reconocido y respetado líder en la comunidad hispana de San Francisco. Una tarea nada fácil.