Wednesday - Nov 14, 2018

No usar “ilegales”, sino indocumentados


by Marvin J. Ramirez

Marvin RamirezMarvin Ramirez

Pasa en muchos aspectos de nuestras vidas.

A veces la gente, debido a un sentido de superioridad, irrespetuosamente llama a la gente con malos-nombres – tal vez deliberadamente para ofender o deshonrar. Podría ser dicho a una persona que es obesa. Y sin respeto o consideración, alguien podría llamarlo o a ella, gorda. O podría ser a una persona con una invalidez física, y que la llamen lisiada o coja. Y el mismo efecto sería para una persona que está indocumentada en el país.

Por respeto, y esto es para recordarle a cada uno de los lectores de este artículo, que usan términos peyorativos refiriéndose a la gente como ‘los emigrantes ilegales’, siendo que el ser indocumentado no es un delito. En el derecho consuetudinario o ley común, para que sea algo delito, tendría que haber una persona herida o lastimada. El Derecho Consuetudinario todavía es usado en este país por millones de personas. (En artículos posteriores, hablaré de ello).

La gente emigra debido a guerras o privación económica en sus países, donde la mayor parte del tiempo ellos son propietarios. De este modo, ellos tienen que buscar modos de mantener a sus familias en tierras extranjeras, y la mayoría de las veces, no hay ningún modo que uno pueda esperar hasta que haya un visado disponible.

El usar nombres inadecuados se hace más parte de la cultura cuando nuestros propios medios de comunicación usan términos peyorativos en sus titulares para etiquetar a cierta clase de gente, Esto incita a aquellos que abrigan el odio y la aversión – en este caso – contra los inmigrantes.

Respecto a ésto, la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos (NAHJ), concernida por los términos peyorativo para describir a una parte de nuestra comunidad – las aproximadamente 11 millones de personas indocumentadas – ha pedido a los medios a nivel nacional a dejar de usar el término “emigrantes ilegales” como un sustantivo, en “taquigrafía para extranjeros ilegales”.

Según Juan Fidel Larrañaga, un activista de educación en Nuevo México, la NAHJ está particularmente preocupada con la tendencia creciente de los medios de noticias para usar la palabra “emigrantes ilegales” como un sustantivo, taquigrafía para “extranjeros ilegales,” dice él. La utilización de la palabra de esta manera es gramaticalmente incorrecta y cruza la línea criminalizando a la persona, no la acción que ellos son pretendidos haber cometido.

Recortando el término de esta manera también estereotipa a la gente indocumentada que está en los Estados Unidos como habiendo cometido un crimen.

Conforme a la ley de inmigración estadounidense actual, el ser un inmigrante indocumentado no es un crimen, esto es una violación civil. Además, aproximadamente el 40 por ciento de toda la gente indocumentada que vive en los Estados Unidos son los que se han sobrepasado de visado, significando que ellos no cruzaron ilegalmente la frontera estadounidense, dijo Larrañaga.

“Además, la asociación siempre ha denunciado el uso de los términos de degradación “extranjero” “y extranjero ilegal (illegal alien)” para describir a inmigrantes ­indocumentados porque esto los pone como seres adversos, extraños, forasteros inhumanos quiénes vienen a los Estados Unidos con motivaciones cuestionables. “Los extranjeros” son un término burocrático que debería ser evitado a menos que sea usado entre comillas.

La próxima vez, por favor miembros del público y los medios de comunicación, usen indocumentado, no emigrante ilegal.