Monday - Oct 22, 2018

NAFTA perjudica a los trabajadores en ambos lados de la frontera


Activistas anti NAFTA protestan en la frontera contra pérdida de empleos en ambos lados de la frontera EE.UU.-México.

by Jaisal Noor
The Real News
Question & Answer

Esta semana se celebra el 20 aniversario de la implementación del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, o TLC. El TLC hizo que los Estados Unidos, Canadá y México se convirtieran en la mayor área de libre comercio en el mundo, relacionando a 450 millones de personas que producen $17 trillones de valor de bienes y servicios.

Entrevistamos a David Bacon, un fotoperiodista premiado, autor, activista de los derechos del inmigrante que pasó varias décadas como organizador laboral. Su libro más reciente es El derecho de estar en casa: Cómo la policía de Estados Unidos maneja la inmigración mexicana.

DAVID BACON, AUTOR, PERIODISTA Y FOTOPERIODISTA: Gracias.

NOOR: Así, David, que este aniversario de 20 años del TLC ha sido celebrado o una especie de luto, depeniendo de qué lado estés en el debate. Quisiera que dieras una respuesta a la siguiente cita que fue hoy publicada en The Economist. Dice:

“México –un mercado emergente atado a otros dos más grandes y más ricos– ha sido el que más se ha beneficiado del TLC. La competencia de las importaciones ha impulsado la productividad del sector manufacturero, la inversión extranjera directa ha aumentado. Lo que es más importante, la pertenencia al TLC ha apuntalado el acuerdo político doméstico de México para abrir sus mercados, y brindó un parteaguas para otros tratados de libre comercio del país… El tratado no ha cerrado la vasta brecha del ingreso con Canadá y Estados Unidos… Pero ha ayudado a hacer a México más estable y próspero. Eso debería ser un motivo de celebración a ambos lados de la frontera.”

David Bacon, ¿cuál es tu respuesta?

BACON: Bueno, pienso que es una cita honesta, porque lo que realmente está diciendo es que el TLC fue una fuente de beneficios por la manera en que los mercados en México estaban abiertos a las grandes corporaciones, especialmente las de Estados Unidos. De forma que hay gente que se ha beneficiado con estos veinte años de tratado. Y entre ellos se encuentran billonarios mexicanos, México ha creado un gran número de billonarios, especialmente en los primeros diez años del tratado. Uno de ellos, Carlos Slim, se volvió el hombre más rico del mundo por un buen tiempo. Y las corporaciones norteamericanas también se desempeñaron muy bien en México, debido a esta apertura del mercado.

El mexicano medio, sin embargo, tuvo resultados muy pobres. Y pienso que la mejor y más significativa estadística es que durante el periodo del TLC, de 1994 a nuestros días, cerca de 12.6 millones de personas de México ahora viven en los Estados Unidos. Cuando el tratado entró en vigencia, había sólo 4.6 millones. Así que otros 8 millones llegaron abrumadoramente a los Estados Unidos porque tenían pocas alternativas de hacerlo si querían sobrevivir económicamente. Así, el TLC produjo cambios en México que afectaron drásticamente las vidas de los trabajadores y de los campesinos.

Esta apertura del mercado condujo esencialmente, por ejemplo, a que México perdiera gran parte de su industria de autopartes [que eran] producidos por manufactureras mexicanas. México entró a la plataforma exportadora, donde el objetivo de las plantas de autos, las plantas ensambladoras y las plantas de autopartes era producir para el mercado estadunidense..

Así, pues. Lo que el TLC hizo fue hacer de México cada vez más una especie de reserva de bajos salarios, donde las grandes corporaciones estadunidenses pudieran relocalizar su producción, para así producir bienes que no se venderían en México, sino en los Estados Unidos. Así, México se vio fuertemente atado a los Estados Unidos, pero no de una manera que beneficiara al mexicano medio. Benefició a las altas cúpulas, pero no hubo nada para el fondo.

NOOR: Y tú has trabajado mucho para mostrar las condiciones del lado mexicano de la frontera. A menudo, cuando se habla del TLC se habla de su impacto en los Estados Unidos, sobre las fábricas que se han creado del lado mexicano de la frontera, y las condiciones que soportan los trabajadores en esas fábricas.

BACON: Sí, el TLC aceleró el desarrollo de esas fábricas llamadas maquiladoras a lo largo de la frontera. Estas fábricas ya estaban allí desde antes que entrara en vigencia el TLC.

Pero el número de estas fábricas y de sus trabajadores se multiplicó, al tiempo que las corporaciones estadunidenses –y no sólo estadunidenses– utilizaban mano de obra mexicana para producir para las fábricas localizadas allí destinadas al mercado estadunidense.

De manera que el salario medio de una maquiladora mexicana permaneció estable durante todo el periodo del TLC. Los trabajadores de una maquiladora ganan el día de hoy alrededor de $6 o $7 dólares. El precio de un galón de leche en un supermercado mexicano no es muy diferente del otro lado de la frontera.

Así, una mujer que trabaja ensamblando televisiones para Sony, Sanyo o Panasonic en una maquiladora en Tijuana, por ejemplo, debe trabajar medio día sólo para comprar un galón de leche para sus hijos.

Vemos a cientos de miles de trabajadores que viven en los barrios, donde las calles no tienen pavimento, no hay sistema de alcantarillas, la gente roba electricidad de los cables porque no hay servicios sociales ni eléctricos. A la gente no le alcanzaría para pagarlos aunque pudiera. Y eso cuando tienen trabajo.

Y, por supuesto, al atar estrechamente la economía mexicana a la estadunidense, lo que ocurre es que cuando nosotros entramos en recesión en los Estados Unidos, dejamos de comprar lo que esas fábricas producen, lo que significa que cientos de miles de trabajadores pierden sus trabajos en esas fábricas. Y como la frontera está allí mismo, a tiro de piedra, muchos de esos trabajadores no tienen otra alternativa que cruzar la frontera y buscar trabajo en los Estados Unidos si quieren sobrevivir.

Así, lo que en realidad hizo el TLC fue crear un incentivo de parte del gobierno mexicano para que descendieran los ingresos para la vasta mayoría de la población del país, al tiempo que impulsaba la inversión de las corporaciones.

Y no sólo bajaron los ingresos y los salarios.

También pasaron otras co