Saturday - Oct 20, 2018

Los latinos están cambiando la política de … Nebraska


OMAHA, NE - 24SEPTEMBER16 - Sergio Sosa is the executive director, and Lucia Pedroza is the senior organizer, of the Heartland Workers Center.

Copyright David Bacon

por David Bacon

Si los vientos del cambio político están comenzando a soplar en Nebraska, el centro de la tormenta es una oficina de tres pisos en 24 Street en South Omaha. Allí, grandes mapas de ocho recintos del Distrito 4 se alinean en las paredes del Heartland Workers Center (HWC), cubiertos de puntos rojos por todos los organizadores que han hablado allí en los últimos seis meses. Pequeñas etiquetas subrayan los temas clave en cada vecindario.

Cada tarde en los días de la semana, y todo el día los fines de semana, una fila de iPhones descansa en una tabla junto a fólders con listas de inscripción y folletos de educación para el voto en español. Llueva o relampaguee, los latinosjóvenes suben las escaleras para recoger sus paquetes y luego salir a divertirse a las calles.

Sin embargo, este no es un esfuerzo basado en un papel anticuado. Derek Ramirez, procesador de datos de HWC, ha bajado información de votantes derivada de la Red de Activación del Voto de la base de datos de los iPhones. Esto permite a los trabajadores de distrito hablar con la gente casa por casa, y cargar de inmediato la información que obtienen en la base de datos de la oficina en tiempo real.

“Hacemos 20 casas por noche, y yo voy a todas ellas”, dice Lucero Aguilar, quien nació en Campeche, México. Ella ha sido organizadora aquí durante dos años. “Algunas veces la gente no abre la puerta, pero la última casa que visito siempre abre. Tenemos una buena conversación y registro a la persona para votar. Ahí es donde ocurre la magia. Sé que al día siguiente voy a tratar otra vez”.

Otra organizadora, Stephanie Zambrano, vino a Omaha con sus padres cuando era niña desde Guadalajara. “Los miembros de comunidad se ponen contentos cuando ven a un joven que toca su puerta y quiere hablar con ellos. Ellos se sorprenden al ver que queremos preguntar sobre vivienda, o voto, o cuestiones de nuestra comunidad”.

Zambrano llegó al centro de trabajadores después de ayudar a ganar una batalla contra el ex gobernador de Nebraska, Dave Heineman. Hace tres años, Heineman ordenó al Departamento de Vehículos Motorizados negar las licencias de conductor a la gente joven que ganó estatus de inmigración legal temporal bajo el programa de Acción Diferida para Llegadas de la Infancia del presidente Obama. El año pasado, el HWC, Young Nebraskans in Action, y otros grupos convencieron a los legisladores estatales de promulgar legislación que invalide su orden. “Hemos ganado mucho impulso –subraya–. Sé está consiguiendo y podemos hacer la diferencia”.

ANTES DE COMENZAR los esfuerzos de movilización por el voto, los organizadores HWC primero evaluaron el impacto de esta estructura económica en los barrios del sur de Omaha. Comenzaron por analizar los datos del censo, y luego fueron a la comunidad para encuestar a los residentes y reunirse con sus líderes. Visitaron 2,306 casas, recolectaron más de 600 encuestas, y se encontraron con más de 250 líderes.

En un congreso comunitario en noviembre pasado, reportaron sus resultados. Cerca de la mitad de otros residentes con los que hablaron reportaron que sus hogares tenían que sacrificar cosas esenciales, incluyendo utilerías y comida, para cubrir los costos de la casa. Un tercero dijo que al menos un miembro del hogar que podía trabajar estaba desempleado, y que no tenían seguro de salud. Los baches y el crimen eran también sus preocupaciones.

La principal fuente de la pobreza eran los “salarios que no eran adecuados para cubrir los gastos de la vivienda”, afirmó el reporte, añadiendo que el “desempleo y subempleo probablemente contribuyen a esta pobreza”. Los latinos del sur de Omaha están concentrados en empaque de productos cárnicos, manufactura y construcción. Cuando comenzó la recesión en 2008, las tres industrias perdieron empleos.

El empaque de productos cárnicos ha sido el imán que ha traído a los latinos a Omaha, y en general a Nebraska. A principios de los años setenta, esta industria fue reestructurada con el desarrollo de carne en caja. Antes de eso, los animales eran sacrificados en casas de empaque por los entonces gigantes Armour, Swift, Wilson, Cudahy y otros. Cuartos de carne fueron enviados a los mercados, donde los carniceros expertos los cortaban en piezas para los consumidores.

Los corporativos en la industria reestructurada construyeron nuevas plantas en pequeños pueblos rurales, cerca de las granjas donde criaban animals. Para mantener bajos los salarios, trajeron trabajadores. “En los pequeños pueblos donde se localizaban”, dice Lourdes Gouveia, socióloga retirada, profesora de la Universidad de Nebraska en Omaha, “crearon toda una nuea fuerza laboral”. Las compañías enviaban equipos de reclutamiento a Los Ángeles y otras comunidades establecidas de inmigrantes, e incluso colocaban anuncios en las estaciones de radio a lo largo de la frontera mexicana.

La comunidad latina del sur de Omaha se expandió como resultado de este flujo de fuerza laboral en el estado. Hoy, inmigrantes latinos nacidos en el extranjero conforman la tercera parte de la población total de 32,362 en ocho distritos de HWC. Cerca de 10,261 personas en los distritos son latinos nacidos en otras partes, mientras más de 15,000 personas hablan español de casa, lo que significa que muchas familias latinas ahora incluyen niños nacidos aquí. El proyecto de compromiso con el voto ha registrado cerca de 1,500 personas en el Distrito 4, y los resultados de participación electoral aquí han aumentado 26 por ciento entre 2010 y 2014.

El hogar para ellos, ahora, es aquí. Eso les da una gran motivación para volverse ciudadanos y participar.

“Hace 20 o 30 años, cuando la gente empezó a llegar, pensaban en un hogar como su tierra natal en México o Centroamérica”, dice Sergio Sosa, director ejecutivo de HWC. “Como ellos han tenido hijos, y esos muchachos han crecido, mucha gente ahora dice que no va a regresar. El hogar para ellos, ahora, es aquí. Eso los motiva a volverse ciudadanos y participar. Los niños nacidos aquí también están alcanzando la edad para votar, de forma que la población de votantes está freciendo”.