Tuesday - Sep 25, 2018

Los camarones y las langostas tienen poderosas propiedades antiinflamatorias


a lobster with sea in background

por Ben Fuchs
Critical Health News

Los camarones y las langostas crean sus propias moléculas antinflamatorias, y eso ha mantenido el entusiasmo de los científicos. En un comunicado de prensa publicado la semana pasada por el Colegio de Medicina de la Universidad Atlántica de Florida, las autoridades anunciaron que habían recibido un donativo de $380,000 para investigación respecto de cómo puede ser utilizada la medicina marina para eliminar trastornos inflamatorios en humanos.

El químico que es el centro de atención se denomina quitina, y constituye la materia principal de que está formado el revestimiento exterior de varios animales del océano, incluyendo cangrejos, camarones, krill y percebes, y es una de las moléculas más abundantes en la naturaleza, solamente detrás de la celulosa. Y ahora resulta que además de ser abundante (y barata), la quitina tiene poderosas propiedades antinflamatorias. Propiedades impresionantes al grado de que la molécula natural que se halla en el revestimiento exterior de muchas criaturas marinas está en estudio para encontrar un tratamiento farmacológico para diversos trastornos inflamatorios, incluyendo Síndrome de intestino irritable, artritis y padecimientos cardiacos. Y no sólo los mariscos contienen esta fascinante molécula medicinal.
La quitina también puede encontrarse en las conchas duras de los insectos, así como en las paredes de las células de la mayoría de los hongos y algas.

La quitina está compuesta por la repetición de piezas de azúcar a las que debe sus propiedades medicinales. En realidad, el azúcar no es cualquier glucosa de edad. Es una glucosa “especial” que los científicos llaman “proteoglicanos” (proteína-azúcar) debido a que tiene adherida una pequeña porción de aminoácido. La pequeña porción de proteoglicanos normalmente convierte la glucosa “de truco de poni”, la cual es básicamente buena sólo como fuente de energía, en glucosamina, un tipo de superglucosa que proporciona estructura y apoyo a todo, desde los huesos a las alas de las mariposas, y contiene propiedades terapéuticas que explotar. En particular, los que sufren artritis se han beneficiado con los poderes curativos de la glucosamina durante décadas.

Las piezas de glucosamina que componen la quitina son de un tipo de glucosamina llamado glucosamina-NA (NAG). Este tipo de glucosamina es especialmente efectivo por sus efectos curativos y calmantes. Esa es la razón del creciente interés de los científicos y las compañías farmacéuticas. Además de las cualidades calmantes y reparadoras, contiene precursores del ácido hialurónico, uno de los más importantes para el crecimiento y reparación de las moléculas antinflamatorias del cuerpo. NAG es especialmente efectivo para erradicar padecimientos del intestino y desajustes asociados con diversas enfermedades digestivas.

Si usted no quiere esperar a que una compañía farmacéutica patente una molécula y le venda una dosis por $20 dólares para disfrutar los beneficios de la quitina de los crustáceos, use suplementos de glucosamina. Si usted busca curar su intestino use NAG. Se encuentran en las tiendas de comida o en el internet, baratos, y no son tóxicos en absoluto.

La comida puede ser una buena fuente de NAG, especialmente el caldo de pollo hecho en casa. El cartílago nudoso de los huesos de pollo es una buena fuente de NAG, así como otras sustancias como aminoácidos, la condroitina y el colágeno pueden ser benéficos para la salud. Puede aprovechar el recubrimiento de los camarones y ponerlos en una redecilla de té para hacer una sopa. Recuerde añadir algo de lima o limón: se necesita un poco de ácido para disolver NAG en una sopa. El aloe también es una buena fuente de NAG, como las algas noni, una buena fuente de salud y bienestar, que también contiene cantidades significativas de NAG.