Tuesday - Jul 23, 2019

Ex fiscal general niega haber aceptado sobornos de narco colombiano


Un testigo en el juicio de Guzmán dijo que los fiscales generales y 70 policías federales estaban en su nómina

por los servicios de cable de El Reportero

En el juicio contra el ex capo del Cartel de Sinaloa, Joaquín «El Chapo» Guzmán, en Nueva York, surgió un nuevo testimonio de irregularidades cometidas por ex funcionarios de alto rango en el gobierno mexicano.

Ignacio Morales Lechuga es el último ex político implicado después de que el narcotraficante colombiano y el testigo Jorge Milton Cifuentes Villa declararon que había estado en su nómina.

Morales es ahora un notario público en la Ciudad de México, pero fue el fiscal general federal entre 1991 y 1993 en los últimos años de la administración del presidente Carlos Salinas de Gortari.

En su declaración, Cifuentes declaró que había sobornado a abogados generales en México junto con 70 policías federales que protegían sus operaciones de narcotráfico en el país.

Cifuentes, que solía ser el principal proveedor de cocaína para el Cartel de Sinaloa, agregó que los funcionarios en su nómina no sabían que estaban empleados por él porque trataban con un líder.

Morales declaró que las acusaciones eran «completamente falsas y difamatorias».

Ha pedido a la oficina del fiscal general federal que solicite una copia certificada de la declaración del testigo del gobierno de los Estados Unidos.

Cifuentes dijo a la corte que su jefe, Juan de Dios Rodríguez Valladares, operaba el almacén donde se almacenaba la cocaína en la Ciudad de México. Pero las cosas se agriaron después de que el colombiano sospechaba que Rodríguez había robado su producto y este último intentó matar a Cifuentes.

El colombiano pagó a dos oficiales de policía US $500,000 para detener a Rodríguez y entregarlo al cartel. Posteriormente fue apuñalado hasta la muerte.
Al juicio de Guzmán se le dijo al principio que el Cartel de Sinaloa había sobornado a los ex presidentes Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón. Varios testigos anteriores han identificado a otros funcionarios como que habían aceptado pagos del cártel.

[Fuente: El Universal (sp), Milenio (sp)].

México niega acuerdo con EEUU sobre migrantes centroamericanos

MÉXICO, DF, 21 de diciembre: México negó el viernes la existencia de un acuerdo con los Estados Unidos que lo describe como el «tercer estado seguro» para los migrantes centroamericanos, como resultado de la decisión de devolverlos mientras solicitaban el asilo progresa.

El secretario de Asuntos Exteriores, Marcelo Ebrard, aclaró en la conferencia de prensa de la mañana del presidente Andrés Manuel López Obrador que este no es el caso de México, porque es una medida adoptada bajo las leyes de los Estados Unidos.

México está reaccionando a esta resolución, que es específica a la esfera y jurisdicción de los Estados Unidos, y en ese caso, no se trata de firmar un tratado o un acuerdo, en el cual nuestro país acepta ser un tercer Estado seguro. Simplemente hemos adoptado una postura por razones humanitarias. México tendrá que definir si las personas que se encuentran en nuestro territorio hoy, quienes pasan a los Estados Unidos, tienen una entrevista en los Estados Unidos y si ese país los devuelve cuando se evalúa su situación, México tendrá que resolver si son deportados o Los acepta, porque no es un tratado. Y saben que no aceptaríamos tal acuerdo porque les hemos dicho varias veces.

Ebrard señaló que lo que tenemos que resolver es si aceptamos o deportamos a aquellas personas que ahora se encuentran en territorio mexicano, y que la gran mayoría son de América Central, no solo en Tijuana, sino en otros puntos de la frontera.

López Obrador confía en la creación de la Guardia Nacional de México

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, expresó el jueves su expectativa de que el Congreso de la República aprobará la creación de la Guardia Nacional para combatir la violencia y la corrupción.

El presidente, en su tradicional conferencia de prensa matutina en el Palacio Nacional después de su reunión diaria con su gabinete de seguridad, ratificó las declaraciones del secretario de seguridad, Alfonso Durazo, de que si la propuesta no se aprueba en la Cámara de Representantes, retirará el ejército a sus guarniciones.

La decisión hipotética generó críticas en cuanto a que hay plena conciencia de la ineficacia de las fuerzas policiales en la lucha contra la delincuencia, que las denuncias de los ciudadanos involucran con la corrupción.

La crítica generalmente gira en torno a que, en su primera fase, la Guardia Nacional estará integrada por el ejército, los marineros y la policía federal, por lo que, consideran, la seguridad se militarizaría.