Friday - Nov 16, 2018

Estudios demuestran que la espirulina puede ayudar a prevenir el cáncer la función cerebral


por Michael Ravensthorpe

La espirulina es un tipo de alga verde que crece en cuerpos de agua fresca. Es una planta sobreviviente que, a diferencia de la mayoría de la flora, es capaz de resistir a variaciones considerables de temperatura y seguir creciendo. Se cultiva en todo el mundo y ha sido cosechada como fuente alimenticia durante miles de años.

Según David Wolfe, autor del libro Superalimentos: La Comida y la Medicina del Futuro (Superfoods: The Food and Medicine of the Future), la espirulina es uno de los alimentos más nutritivos en el mundo. De hecho, se ha vuelto sinónimo de la categoría de “superalimento”. Este Artículo contiene una revisión de los beneficios de la espirulina para la salud y de los estudios que los confirman.

La investigación acerca de la espirulina Rica en nutrientes -

Una de las mayores virtudes de la espirulina son sus incomparables niveles de nutrientes. De acuerdo con el análisis de espectro que proporcionan los “datos nutricionales” de Self, una porción de 28 gramos (una onza) de espirulina contiene el 44 por ciento de nuestro RDI de hierro, 32 por ciento de nuestro RDI de proteína, 60 por ciento de nuestro RDI de riboflavina, 44 por ciento de nuestro RDI de tiamina y un 85 por ciento de nuestro RDI de cobre. La misma porción también contiene menores cantidades de vitaminas A, C, E y K, e innumerables vitaminas tipo B y algunos minerales, así como ácidos grasos esenciales. Este sorprendente perfil nutricional hace de la espirulina un alimento casi perfecto, al que sólo le falta la vitamina D.

Prevención de cáncer –

De acuerdo con un estudio de 2004 publicado en Biochemical Pharmacology, la espirulina contiene una proteína llamada C-ficocianina que puede reducir significativamente la proliferación de células con cultivos de leucemia, produciendo la apoptosis de las células (“muerte de las células”). Un estudio posterior publicado en el periódico Cancer Science mostró que los ratones alimentados con extracto de espirulina incrementaron la actividad de las células asesinas naturales (células inmunes que matan las células de cáncer), con niveles superiores a los que fueron alimentados con el placebo. Los investigadores concluyeron que “la activación de NK provocada por la espirulina tiene algunas ventajas en uso combinado con las células BCG de las paredes del esqueleto para producir inmunoterapia antitumor coadyuvante”.

Propiedades antivirales –

Un estudio publicado en 2005 en Current Pharmaceutical Biotecnology arrojó que la “alta concentración de nutrientes naturales” de la espirulina puede mejorar la actividad de los glóbulos blancos y estimular los anticuerpos. Estas propiedades hacen de la espirulina un excelente guardián contra diferentes virus serios. “[Los alimentos que contienen espirulina] han demostrado ser activos contra algunos virus encubiertos incluyendo el del herpes, citomegalovirus, el virus de la influenza y el VIH”, afirmaron los investigadores. “Inhiben la carcinogénesis debido a sus propiedades antioxidantes que protegen los tejidos y también reducen la toxicidad del hígado, el riñón y los testículos.

Protección del hígado -

Si bien el consumo de espirulina puede estimular la salud de todos nuestros órganos, la investigación ha demostrado que es particularmente benéfica para el hígado. Un estudio realizado en India-Malasia, publicado en diciembre de 2008 en el International Journal of Integrative Biology, por ejemplo, mostró que los ratones alimentados con extractos de espirulina experimentaron enzimas del hígado elevadas, protegiéndolos de un daño hepático. Los investigadores señalaron que la concentración de antioxidantes de la espirulina era la causa de este beneficio.

Impulsar la función cerebral -

Un estudio publicado en 2005 en Journal of Experimental Neurology demostró que una dosis de 180 miligramos de espirulina por kilogramo de peso tiene la propiedad de reducir el daño cerebral y ayudar en la recuperación de las neuronas en ratas que habían sufrido golpes. Los investigadores reconocen una conexión entre el mejoramiento de la función cerebral y una “dieta enriquecida con antioxidantes y fitoquímicos antinflamatorios”.