Tuesday - Oct 23, 2018

El movimiento de la gente maya derrota la ley Monsanto en Guatemala


mayan_monsanto_HL

por Christin Sandberg
IC Revista

El 4 de septiembre, después de diez días de generalizadas protestas callejeras contra la expansión gigantesca biotecnológica de Monsanto en territorio guatemalteco, grupos de indígenas unidos por los movimientos sociales, sindicatos, agricultores y organizaciones de mujeres ganaron una victoria cuando el Congreso finalmente derogó la legislación que había sido aprobada en junio.
Las manifestaciones se concentraron fuera del Palacio de Congresos Constitucional en la ciudad de Guatemala durante más de una semana, y coincidieron con varias comunidades y organizaciones mayas en defensa de la soberanía alimentaria a través de mandamientos judiciales con el fin de detener al Congreso y el presidente, Otto Pérez Molina, de: deja que la nueva ley sobre protección a variedades de plantas, conocida como la “Ley Monsanto”, surta efecto.
El 2 de septiembre, las comunidades mayas de Sololá, una región montañosa de 125 kilómetros al oeste de la capital, salieron a las calles y bloquearon varias carreteras principales. En ese momento una lista de como personas congresistas habían votado sobre la aprobación de la legislación en junio estaba circulando.
Cuando el Congreso se reunió el 4 de septiembre, los mayas estaban esperando fuera para una respuesta a favor de su movimiento, exigiendo la cancelación completa de la ley -algo muy pocas veces visto en Guatemala. Pero esta vez demostrando no echarían  marchó atrás. Después de algunas batallas entre el Partido presidencial Patriota (PP) y el Partido Libertad Democrática Renovada (LIDER), el Congreso finalmente decidió no revisar la legislación, pero si cancelarla.
Lolita Chávez del Consejo del Pueblo Maya resumió la esencia de lo que ha estado en juego estas últimas semanas de protestas pacíficas de la siguiente manera: “El maíz nos enseñó a los mayas acerca de la vida de la comunidad y su diversidad, porque cuando uno cultiva el maíz se da cuenta de que hay una gran variedad de cultivos tales como hierbas y plantas medicinales en función de la planta de maíz también.

Vemos en esta convivencia que el maíz no es egoísta, el maíz nos muestra cómo resistir y cómo relacionarse con el mundo que nos rodea”
Ley Controversial rodeada
La Ley Monsanto habría dado Exclusividad en semillas patentadas a un puñado de empresas transnacionales. El pueblo maya y organizaciones sociales afirmaron que la nueva ley viola la Constitución y el derecho del pueblo maya al cultivo tradicional de su tierra en sus territorios ancestrales.
Antonio González, de la Red Nacional en Defensa de la Soberanía Alimentaria y la Biodiversidad, comentó en una conferencia de prensa del 21 de agosto: “Esta ley no es solo un ataque a un sistema de cultivo tradicional maya que se basa en la planta de maíz, sino que también incluye frijoles negros y hierbas; estos alimentos son una parte importante de la dieta básica de la población rural”.
La nueva legislación ha abierto el mercado de semillas genéticamente modificadas que han amenazado con desplazar a las semillas naturales y poner fin a su diversidad. Hubiera creado un desequilibrio entre las empresas transnacionales y los productores locales en Guatemala, donde alrededor del 70 por ciento de la población dedican su vida a actividades agrícolas de pequeña escala. Esa es una seria amenaza en un país donde muchas personas viven por debajo del umbral de la pobreza y en la extrema pobreza y donde los niños sufren de desnutrición crónica y con frecuencia mueren de hambre.
La ley fue aprobada en junio sin previo debate, información y participación de los más afectados. Era una consecuencia directa del acuerdo de libre comercio con los EE.UU., ratificada en 2005. Sin embargo, recientemente, las protestas comenzaron a crecer y alcanzó su punto máximo hace un par de semanas con un montón de discusiones, declaraciones y manifestaciones.
Al principio, el gobierno ignoró las protestas y parecía estar más interesado en participar en las formas superficiales de caridad como el suministro de ayuda alimentaria sin tener en cuenta los factores más generales y estructurales que causan y perpetúan la pobreza en Guatemala como la distribución desigual de tierras, las desigualdades profundamente arraigadas, el racismo, por nombrar sólo unos pocos.
Pero muy pronto decidieron actuar. A pesar de que los políticos afirmaron no actuar sobre las demandas sociales, es, sin duda, una decisión tomada después de la enorme presión de los diferentes grupos sociales en la sociedad.
La criminalización de los mayas – una vez mas
Hubo un gran riesgo de que la Ley Monsanto hubiera hecho criminales de los pequeños agricultores ya reprimidos que están tratando de ganarse la vida y hacer lo que han hecho por generaciones – el cultivo de maíz y frijol negro para su propio consumo. La Ley Monsanto significaba que no fuesen  capaz de crecer y cosechar todo lo que se origina a partir de semillas naturales. Los agricultores estarían violando las leyes si estas semillas naturales se hubieran mezclado con semillas patentadas de otros cultivos, como resultado de la polinización o el viento, a menos que hubieran tenido una licencia para la semilla patentada de una empresa transnacional como Monsanto.
Otro riesgo expresado por los ecologistas era el temor de que los costos de las semillas patentadas hubieran provocado un aumento de los precios y, como consecuencia  una crisis alimentaria empeoraría para aquellas familias que no podían permitirse el lujo de comprar una licencia para sembrar.
Los académicos, junto con el pueblo maya, también temían que la ley intensificara los conflictos sociales violentos ya existentes entre las comunidades mayas locales y empresas transnacionales en un país histórica y violentamente desgarrado.
El pueblo maya y la Madre Tierra
Actualmente las empresas internacionales están muy interesadas ​​en tomar el control de los activos naturales abundantes y ricos que posee Guatemala.