Tuesday - Oct 23, 2018

Cinco alimentos orgánicos que pueden estar dañando tu sistema digestivo


by Derek Henry

El sistema de alimentación orgánica fue considerado al principio una moda, pero con el tiempo se hizo obvio que a la gente le interesa encontrar un sustituto a la comida chatarra, y por una buena razón. Sin embargo, lo que la gente no considera es que NO TODOS los alimentos orgánicos son buenos para todos, y algunos pueden provocar daños serios a sus sistemas digestivos.

Los cinco alimentos orgánicos:

Trigo

El trigo ha ganado una reputación de ser el más amado de los granos, pero en años recientes ha sufrido un duro golpe, con la sensibilidad del gluten que se extendió como una plaga entre la población de Norteamérica.

No es que el trigo orgánico sea necesariamente malo por sí mismo, sino más bien que nuestro sistema digestivo está severamente comprometido, y como resultado carecemos de la amigable bacteria que ayuda a digerir este componente que provoca en muchas gentes dolor y aflicción.

Algunos alivian esto parcialmente sólo consumiendo trigo en germinado, pero para la mayoría esto no resuelve la cuestión.

El trigo puede ser sustituido de muchas formas, entre las cuales las más populares son el amaranto, la avena, las almendras, el coco, el mijo, el trigo sarraceno, el maíz, el arroz y la harina de quinoa.

Soya

La soya era el consejo de todos los paladares, cuando la industria de la soya convenció a todo el mundo de que sus productos eran no sólo sanos para su consumo, sino realmente buenos para ti.

Sin embargo, la investigación está descubriendo lo contrario. Actualmente la soya se recomienda para disfuncionalidades endróquinas, problemas digestivos, cuestiones hormonales, trastornos tiroidales y complicaciones de fertilidad.

Los promotores de la soya niegan esta investigación y señalan los estudios epidemiológicos de los asiáticos y su reducida tasa de cáncer de mama y de próstata, debido a que en su alimentación la soya juega un papel preponderante. No obstante, estos estudios se equivocan porque no consideran que estos productos de soya son previamente fermentados, lo cual crea probióticos que promueven la salud y facilitan una digestión apropiada.

Mantequilla de cacahuate

Los cacahuates, como las nueces de cáscara dura, se encuentran encapsulados en una cáscara porosa y suave, que permite que contaminantes como los hongos lleguen a ellos. Como resultado, la aflatoxina, un químico que provoca cáncer formado por los hongos que se producen naturalmente en el suelo, puede fácilmente atacar las nueces en desarrollo.

Si consideramos que las infecciones sistemáticas de hongos afectan a 70% de la población, no puede ser una idea sabia consumir alimentos que los contienen naturalmente, ya que pueden exacerbar el problema y causar severas reacciones e incluso la muerte.

Si tú decides comprar mantequilla de cacahuate orgánica, refrigérala todo el tiempo, para así evitar la producción natural de hongos.

Leche de vaca

La leche de vaca orgánica elimina algunas de las preocupaciones principales del consumo de leche, llamadas antibióticos, hormonas y otros químicos.

Sin embargo, la leche orgánica es también comúnmente pasteurizada, lo cual definitivamente acaba con las bacterias y enzimas benéficas e impide su descomposición y absorción apropiadas por el tracto digestivo.

Si optas por la leche orgánica, búscala cruda.

Cerdo

Los cerdos son animales sucios y comen todo lo que está a su alcance (incluyendo su propio excremento). Debido a que su sistema digestivo trabaja con rapidez, no tienen posibilidad de eliminar las toxinas que pueden estar presentes en lo que comen.

Eso no es todo. Los puercos no poseen glándulas sudoríparas que expulsan las toxinas, permitiendo así que éstas permanezcan dentro de su cuerpo. Si bien los cerdos criados de manera orgánica deberían tener dietas libres de toxinas, es difícil monitorear y controlar su insaciable deseo de comer todo lo que ven. En lugar de cerdo, prueba el tocino de pavo o el ganado alimentado con pasto, que es mucho más amigable con tu sistema digestivo.

Las fuentes de este artículo incluyen: http://www.utne.com, http://www.organicauthority.com, http://bodyecology.com, http://science.naturalnews.com.