Friday - Sep 21, 2018

8 años después de la masacre de 72 inmigrantes por Los Zetas, “ninguna investigación real”


los zetas

11 han sido acusados de asesinato masivo en Tamaulipas, pero nadie ha sentenciado

por Mexico Daily News

Ocho años después de que 72 migrantes indocumentados murieron en una masacre en Tamaulipas, las autoridades aún no han llevado a cabo una “investigación real” sobre el crimen, acusa el jefe de una ONG que representa a las familias de 10 víctimas.

Ana Lorena Delgadillo, directora de la Fundación por la Justicia y el Estado Democrático de Derecho (Fundación Justicia), dijo al diario El Universal que a pesar de que 11 personas fueron acusadas en conexión con la masacre de San Fernando, presuntamente cometida por el cártel de los Zetas en agosto de 2010 , ninguna persona ha sido sentenciada.

“Hasta la fecha, realmente no sabemos cuál es la verdad. No hay una investigación real del estado para averiguar en qué medida podría haber habido complicidad de autoridades”, dijo.

Los documentos publicados por la Procuraduría General de la República (PGR) en 2014 revelaron que la policía local había colaborado con el crimen organizado en los asesinatos.

En ese momento, dijo Delgadillo, la divulgación de la información era un paso importante hacia la búsqueda de la verdad, pero lamentaba que la cantidad de información publicada fuera limitada.

Ahora, dice ella, mientras que la PGR ha permitido a Fundación Justicia ver su archivo de investigación, se ha negado reiteradamente a entregarle copias que, a su vez, podrían pasar a las familias representadas por la ONG en El Salvador, Honduras, Guatemala y Brasil.

“Para nosotros es muy lamentable que esta información no llegue a las familias en América Central, no tienen acceso a la información”, dijo Delgadillo.

Uno de los acontecimientos más recientes en el caso fue el arresto de Martiniano de Jesús Jaramillo Silva, el presunto cerebro de la masacre, en Ciudad Victoria en noviembre pasado.

Sin embargo, el líder regional de la célula criminal Los Zetas Vieja Escuela en Tamaulipas pasó solo dos días tras las rejas antes de morir por insuficiencia renal en un hospital de la Ciudad de México.

La masacre salió a la luz cuando las autoridades encontraron los cuerpos de los 58 hombres y 14 mujeres víctimas en una granja en agosto de 2010 después de que un sobreviviente, un inmigrante de Ecuador, informara el incidente.

Dijo que les ofrecieron trabajar como pistoleros para Los Zetas con un salario de 1,000 dólares estadounidenses cada dos semanas, pero fueron asesinados cuando no aceptaron.

Para conmemorar el octavo aniversario de la masacre, representantes de la Fundación Justicia junto con activistas de derechos humanos y sacerdotes participaron ayer en una ceremonia para colocar cruces conmemorativas en el rancho donde se encontraron los cadáveres.

El padre Pedro Pantoja, asesor de la Casa del Migrante en Saltillo, dijo a El Universal que se levantaron 72 cruces, uno por cada víctima. Dijo que una reunión con las esposas de los migrantes masacrados se llevará a cabo en una fecha posterior en Guatemala.

“No fue solo una masacre genocida. . . fue un grito de terror para toda la migración centroamericana”, dijo.

“[Nuestros] corazones están llenos de indignación, tristeza y dolor. Como defensores [de los derechos humanos], tenemos que asumir su dolor, colocarnos en su carne”.

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10 años después y el sistema de justicia de México aún no es de clase mundial
Funcionario de seguridad superior dice que se requieren mejores estándares

Diez años después de que se introdujera por primera vez el Nuevo Sistema de Justicia Criminal (NSJP), el sistema aún no es de “clase mundial”, reconoció un alto funcionario de seguridad del gobierno.

Álvaro Vizcaíno Zamora, secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), dijo ayer que una de las principales deficiencias del sistema es que ha creado una “puerta giratoria”, con personas detenidas y liberadas una y otra vez.

“. . . Todavía tenemos que lograr mejores estándares para poder ofrecer a los mexicanos la justicia que merecen”, dijo.

Hablando en el segundo Simposio Internacional de Ciencias Forenses en la Ciudad de México, Vizcaíno agregó que construir el sistema “no es fácil” porque requiere la voluntad política de los tres niveles de gobierno y del dinero, lo cual, explicó, no es suficiente.

El nuevo sistema acusatorio, que reemplazó a un sistema napoleónico basado en argumentos escritos con juicios en los que la evidencia se presentó oralmente, fue aprobado constitucionalmente en 2008, pero los estados recibieron ocho años -hasta junio de 2016- para hacer la transición.

Bajo el nuevo sistema, los jueces tienen más margen para liberar a los sospechosos en espera de juicio y un mayor poder para desestimar un caso si creen que se han violado los derechos de un sospechoso.

Vizcaíno dijo que la solución al problema de la “puerta giratoria” es “unidades previas al juicio”, cuya función es realizar un análisis de riesgo para cada persona acusada de un delito.

El análisis podría ser utilizado posteriormente como base para un argumento del fiscal ante un juez con respecto a qué medidas de precaución deberían adoptarse ya que el acusado espera juicio, explicó.

“. . . Si es una prisión preventiva, entonces que se imponga”, dijo Vizcaíno.

Explicó que las unidades previas al juicio no se crearon en los primeros años del proceso de implementación y ahora se necesita hacer más trabajo para que sean más efectivas.

“. . . Hace dos años, solo cuatro estados tenían esta parte del sistema de justicia [en su lugar] en [niveles] intermedios a óptimos. Ahora hay 32 unidades pero tienen que madurar y seguir avanzando”, dijo.

Vizcaíno también dijo que los encargados de implementar el nuevo sistema, como la policía y los funcionarios de las instituciones de seguridad y justicia, necesitaban más y mejor capacitación.

Fuente: Milenio (sp)